Hace tres años, ni me acuerdo de lo que hice.
Hace dos años, me gustaba Paco, me regalaron una guitarra de cincuenta euros.
El año pasado él me mandó un mensaje prometiéndome más cumpleaños juntos, un mensaje que ya se ha olvidado, del que ya no queda ningún significado oculto entre sus palabras, y fui con Laura a comer al Cosa Nostra.
Este año le he visto a él, dispuesto a ir a misa con sus lentillas verdes y sin embargo se quedó conmigo olvidando su fe religiosa. Nos abrazamos, agarré su camisa blanca con rayas azules deseando que aquel momento no acabara nunca, le noté el hueco de la columna vertebral con los dedos y justo, justo en ese momento... me di cuenta de que estaba perdidamente enamorada de él, pero jamás lo admitiré, y él lo sabe.
Hoy, después de todo, no ha cambiado nada.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
Al final te devolveré la pulsera
Seguramente no me atreva a decirte esto, seguramente no quieras volver a hablarme, sólo quería decirte que estoy... bueno, creo estar enamorada de ti, no es seguro del todo, algunas veces creo que te odio pero no, sólo son esos pequeños detalles que odias de cualquiera, no es importante. Si en algún momento estás dispuesto a perdonarme, creo que no merecerá la pena, que pueda quererte no significa que sepa hacerlo, ni mucho menos salir contigo. La lío demasiadas veces, no sé estar con alguien, digo cosas que no debería decir y me enfado más de lo que debería. Absurdo, ¿verdad? Lo sé, pero no tengo más que hacer que acostumbrarme pues nadie va a cambiarme por muchas relaciones fallidas que pueda tener. Así que en realidad da igual lo que sienta por ti, da igual que te enseñe esto o no, no somos como los del Diario de Noa, tanto enfado, tanta reconciliación... después se guarda rencor, y eso no es bueno, experiencia no me falta...
Pues eso, sólo quería hacerte partícipe de ello, nada más.
No sé si es el sentimiento de culpa o que simplemente tengo hambre, pero cada vez que pienso en ti el estómago me hace "grrrr" y no creo que eso sea normal, no en mi caso. En realidad ya no sé ni lo que escribo, sólo quiero que vuelvas a hablarme. Jorge me ha dicho que no tienes el humor tan negro como nosotros y por eso no puedo ser tan cruel a la hora de hacer la gilipollas, no todo el mundo lo entiende...
Pues eso, sólo quería hacerte partícipe de ello, nada más.
No sé si es el sentimiento de culpa o que simplemente tengo hambre, pero cada vez que pienso en ti el estómago me hace "grrrr" y no creo que eso sea normal, no en mi caso. En realidad ya no sé ni lo que escribo, sólo quiero que vuelvas a hablarme. Jorge me ha dicho que no tienes el humor tan negro como nosotros y por eso no puedo ser tan cruel a la hora de hacer la gilipollas, no todo el mundo lo entiende...
domingo, 13 de noviembre de 2011
Es cierto, pese a lo que diga cierta gente
Algunas veces me planteo si Antonio ha sido una especie de tumor en nuestro grupo. Una persona agradable al principio, normal, cogimos demasiada confianza demasiado rápido, y él se aprovechó de su situación para hacer con nosotros lo que él quería, nos controlaba. Laura fue la primera en darse cuenta, de hecho intentó decírnoslo, pero (y es cierto por mucho que me duela) nos engatusaba con sus chistes malos y... ¿y qué más? En realidad no entiendo porqué nos gustaba estar con él.
Después fui yo. Era mi amigo, sí, pero una persona tan pesada no era algo normal, tan empalagosa, tan enfermiza, tan enamorado de mí, ya no podía aguantarlo más, poco a poco me fui dando cuenta de que lo único que quiere es llamar la atención y la única forma de la que sabe hacerlo es enfadarse con nosotros para que le pidamos perdón por algo que supuestamente hemos hecho y que después él se sienta muy culpable y todo vuelva a ser igual. Para nuestra desgracia hay algunos individuos que aún no se han dado cuenta, personas que puede que lo pongan a parir a sus espaldas pero después hacen de perros falderos a la perfección, que no tienen personalidad y necesitan a alguien que sepa mover los hilos aunque sólo sea un crío engreído necesitado de cariño y con demasiada rabia acumulada. Me lo paso bien con él, sí, pero desde el año pasado todo ha cambiado, y aunque le echo las culpas de más cosas de las que realmente es culpable, es cierto que si él no hubiera estado las cosas ahora serían muy distintas entre nosotros, y posiblemente también mejores.
Después fui yo. Era mi amigo, sí, pero una persona tan pesada no era algo normal, tan empalagosa, tan enfermiza, tan enamorado de mí, ya no podía aguantarlo más, poco a poco me fui dando cuenta de que lo único que quiere es llamar la atención y la única forma de la que sabe hacerlo es enfadarse con nosotros para que le pidamos perdón por algo que supuestamente hemos hecho y que después él se sienta muy culpable y todo vuelva a ser igual. Para nuestra desgracia hay algunos individuos que aún no se han dado cuenta, personas que puede que lo pongan a parir a sus espaldas pero después hacen de perros falderos a la perfección, que no tienen personalidad y necesitan a alguien que sepa mover los hilos aunque sólo sea un crío engreído necesitado de cariño y con demasiada rabia acumulada. Me lo paso bien con él, sí, pero desde el año pasado todo ha cambiado, y aunque le echo las culpas de más cosas de las que realmente es culpable, es cierto que si él no hubiera estado las cosas ahora serían muy distintas entre nosotros, y posiblemente también mejores.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Eduardo (pero qué mala soy...)
O Edu, o Quijano de Baviera, todo depende del punto de vista. ¿Qué es lo que ha pasado tan rápido entre nosotros? Los cambios de humor no son buenos, nunca lo han sido, y consigues liarme de una manera que no es normal. A veces me importa, a veces no, pero después de todo me pregunto si realmente quieres estar conmigo, si de verdad sientes algo por mí o es sólo un encaprichamiento temporal. No lo sé, ni me importa en realidad, ahora mismo estoy a gusto con mi vida y con él en ella, aunque debería dejar de fumar...
miércoles, 9 de noviembre de 2011
A petición de un tal Alonso
Ahora vienes tú y me preguntas quién eres para mí. Sinceramente no lo tengo muy claro, sólo sé que deseaba que llegara hoy para ponerme al final de la fila y así poder observarte más de cerca, pero no vienes a primera hora así que no tengo nada más que hacer que fastidiarme. No sé qué siento por ti, pero tampoco sé de qué hablar contigo para no terminar con un caos mental tremendo. Y después dices que creo saber más de lo que realmente sé... si es que en realidad no me conoces, aunque me da igual mientras estés dispuesto a hablar. Eso sí, tú también deberías plantearte quién soy para ti, porque por lo que parece tu lo tienes menos claro que yo.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Mi tesssoooro
-No seas idiota, él no te quiere, deja de pensar lo que no es y ponte a estudiar.
-No quiero estudiar, y ya sé que no me quiere, pero me ha dicho que le gusto, se intentó liar conmigo, ya es algo...
-Sólo lo hizo porque quería ponerle los cuernos a la novia, ¿de verdad crees que le importas lo más mínimo? Sólo eres una persona como otra cualquiera en su vida.
-Ya, y no quiero salir con él pero me pongo tan de los nervios cada vez que estoy a su lado que ya no sé qué pensar.
-Piensa que no es más que una ilusión, jamás sentirá nada por ti, jamás serás especial, siempre empiezas así y siempre acabas igual, llorando en la azotea, y ya hace frío para irse allí.
-No puedo evitarlo, me da la sensación que he cambiado algo en su vida, que no se arrepiente de hablar o estar conmigo, pese a lo que digan los demás.
-¿Tú te das cuenta de quién estás hablando? A ese chaval no le importa nada más que él mismo.
-Lo sé, pero...
-Pero nada, es así y punto.
-En el fondo sé que llevas razón pero sabes cómo soy, sabes que siempre pasa lo mismo y la última imagen soy yo en la azotea llorando siempre, pero no puedo evitarlo, tú no le has escuchado tocar.
-¡Claro que le he escuchado tocar, soy tú! Muy bonito, sí, pero él no es para ti y nunca lo será.
-Supongo que sí, perdóname por haber dudado.
-Tranquila, son cosas que pasan.
-No quiero estudiar, y ya sé que no me quiere, pero me ha dicho que le gusto, se intentó liar conmigo, ya es algo...
-Sólo lo hizo porque quería ponerle los cuernos a la novia, ¿de verdad crees que le importas lo más mínimo? Sólo eres una persona como otra cualquiera en su vida.
-Ya, y no quiero salir con él pero me pongo tan de los nervios cada vez que estoy a su lado que ya no sé qué pensar.
-Piensa que no es más que una ilusión, jamás sentirá nada por ti, jamás serás especial, siempre empiezas así y siempre acabas igual, llorando en la azotea, y ya hace frío para irse allí.
-No puedo evitarlo, me da la sensación que he cambiado algo en su vida, que no se arrepiente de hablar o estar conmigo, pese a lo que digan los demás.
-¿Tú te das cuenta de quién estás hablando? A ese chaval no le importa nada más que él mismo.
-Lo sé, pero...
-Pero nada, es así y punto.
-En el fondo sé que llevas razón pero sabes cómo soy, sabes que siempre pasa lo mismo y la última imagen soy yo en la azotea llorando siempre, pero no puedo evitarlo, tú no le has escuchado tocar.
-¡Claro que le he escuchado tocar, soy tú! Muy bonito, sí, pero él no es para ti y nunca lo será.
-Supongo que sí, perdóname por haber dudado.
-Tranquila, son cosas que pasan.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Creí que iba a ser una entrada corta
Seré gilipollas, dándomelas de tía que le gusta a los tíos, así que como no sé cómo se sabe si le gustas a alguien cualquiera que haga cualquier cosa me creo que me gusta. Eduardo. Me dice que soy especial y ya me creo que le gusto pese a que fue a la JMJ. Jorge. Me pregunta insistentemente si me gusta Edu y como mi respuesta es negativa (hace una semana, ahora no estoy tan segura) me pregunta quién me gusta. Y ya me monto yo mis paranoias que no me hace falta nadie más. Qué asco de puto egocentrismo sin quererlo, yo no le gusto a los tíos, y menos a Eduardo, y de Rafa ya ni hablamos...
Eduardo, con esa actitud asocial y cerrada hacia el resto del mundo, su manía de decir que no tiene amigos, su perra por creer en dios... desde el primer día que me enteré de cómo se llamaba supe que era de las personas con las que mejor me llevaría de la clase, pero si yo te hablaba y tú no me respondías era complicado. Empecé a buscarte por las redes sociales, unido al hecho de que nos hicieron hacer ese trabajo juntos. Ahora doy gracias a Pilar por haberlo hecho, de no ser por ella no habría pasado nada de esto. Quería saber qué te gustaba y qué no, quería saber de ti, y casi entré en tu vida obligado, pero después nos pasamos los momentos entre clase y clase hablando y soy tan idiota que me quedo una hora en frente del Metromar con un frío del carajo charlando contigo, y encima porque quería hacerlo. Estoy que no me reconozco. Ahora me preguntas por el facebook que si te quiero, te digo que sí, de coña por supuesto, y tú haces lo mismo. Quieres que sea tu niña, yo quiero que seas mi amigo y ninguno podemos conseguir lo que queremos, porque jamás seré la nada de nadie y tú no quieres admitir que soy tu amiga pese a que dices que soy la que mejor te cae de la clase (después de ti mismo, of course) así que no sé qué pensar. Aunque eso no es raro en mí.
Y Rafa... pues ahí está, feliz espero, porque se lo ha currado para que yo no lo sea, aunque ya da igual, creo... espero.
Eduardo, con esa actitud asocial y cerrada hacia el resto del mundo, su manía de decir que no tiene amigos, su perra por creer en dios... desde el primer día que me enteré de cómo se llamaba supe que era de las personas con las que mejor me llevaría de la clase, pero si yo te hablaba y tú no me respondías era complicado. Empecé a buscarte por las redes sociales, unido al hecho de que nos hicieron hacer ese trabajo juntos. Ahora doy gracias a Pilar por haberlo hecho, de no ser por ella no habría pasado nada de esto. Quería saber qué te gustaba y qué no, quería saber de ti, y casi entré en tu vida obligado, pero después nos pasamos los momentos entre clase y clase hablando y soy tan idiota que me quedo una hora en frente del Metromar con un frío del carajo charlando contigo, y encima porque quería hacerlo. Estoy que no me reconozco. Ahora me preguntas por el facebook que si te quiero, te digo que sí, de coña por supuesto, y tú haces lo mismo. Quieres que sea tu niña, yo quiero que seas mi amigo y ninguno podemos conseguir lo que queremos, porque jamás seré la nada de nadie y tú no quieres admitir que soy tu amiga pese a que dices que soy la que mejor te cae de la clase (después de ti mismo, of course) así que no sé qué pensar. Aunque eso no es raro en mí.
Y Rafa... pues ahí está, feliz espero, porque se lo ha currado para que yo no lo sea, aunque ya da igual, creo... espero.
martes, 1 de noviembre de 2011
Esta es la novena
¿Por que sigo leyendo? por que soy asi de idiota que solo pienso en coger el metro mañana por la tarde y presentarme en su casa? quiero verle, quiero besarle, quiero estar con el sin importarme el resto del mundo, pero me da miedo pensar en el inevitable chasco que me llevaria si lo hiciera.
es la segunda vez en toda mi vida que escribo rapido en el blog, sin importarme las tildes o las mayusculas, solo lo hice una vez en un ataque imprevisto de depresion con un alto indice de instinto suicida... y ahora, que mas o menos estoy bien...
ja, estoy de todo menos bien, por que dice que se ha enamorado de ella? por que puta mierda escribe mi puto titulo de la entrada al reves? por que mierda quiere hacerme daño? por que me hace esto? si alguien pudiera entenderme, si por un momento fuera capaz... el y solo el, de saber como me siento, de saber lo mucho que le echo de menos... si, soy la personificacion del dicho; si, probablemente lo sere durante el resto de mi vida, y que? me he arrepentido, aunque no sepa que he hecho, aunque no creo que sea culpa mia, te quiero y hace una media hora que no lo decia tan en serio...
es la segunda vez en toda mi vida que escribo rapido en el blog, sin importarme las tildes o las mayusculas, solo lo hice una vez en un ataque imprevisto de depresion con un alto indice de instinto suicida... y ahora, que mas o menos estoy bien...
ja, estoy de todo menos bien, por que dice que se ha enamorado de ella? por que puta mierda escribe mi puto titulo de la entrada al reves? por que mierda quiere hacerme daño? por que me hace esto? si alguien pudiera entenderme, si por un momento fuera capaz... el y solo el, de saber como me siento, de saber lo mucho que le echo de menos... si, soy la personificacion del dicho; si, probablemente lo sere durante el resto de mi vida, y que? me he arrepentido, aunque no sepa que he hecho, aunque no creo que sea culpa mia, te quiero y hace una media hora que no lo decia tan en serio...
martes, 25 de octubre de 2011
Si eres feliz...
Prometí que no volvería a escribir sobre ti, pero también prometí que no iba a importarme absolutamente nada y después de haberme pasado veinte minutos dehidratándome en la azotea y la tarde en Mairena como remedio a los instintos suicidas que tenía desde la noche anterior aquí estoy, en lengua y mis ganas de morir no descienden. Ya me había acostumbrado a no sentirme mal, después de tanto tiempo jodida por un tío, por fin llegué a pensar que podría... quién sabe, estar bien durante un periodo indeterminado de tiempo con un chico que, además, cada vez me gustaba más. Y ahora me haces esto, me intentas matar de celos, me pones canciones canis, me evitas, ¿por qué todo el mundo me evita?¿Tan coñazo soy? Definitivamente creo que sí, pues todas las malditas relaciones que he intentado tener se han cansado de mí. Sé que soy lenta en muchos sentidos, y que a veces saco de quicio a la persona con más paciencia del mundo, pero no es mi intención, enséñame a ser una buena novia y lo seré, dime que quieres de mí, no sé ser de otra forma pero puedo aprender, no tengo problema, aunque está claro que tú... tú... tú... has decidido no darme otra oportunidad.
domingo, 23 de octubre de 2011
Paranoia, pura paranoia
Acabo de entender cuál es mi problema. Quiero cuando no me quieren, o al menos no lo demuestran. Es de lo más lógico. Cuando Jesús me dejó fue cuando empecé a deprimirme tanto por todo, mientras que antes pasaba un montón de él. Antonio lo que pasaba era que quería que me quisiera, y me deprimía que estuviera tonteando con Laura así que aunque él no me hubiera seguido gustando, quería que él me quisiera. Cuando Alejandro me dijo que yo le gustaba y que quedáramos me asusté y pensé que aquello no tenía ningún sentido, pero ahora que él pasa de mí como de la mierda, quiero que vuelva a echarme cuenta, aunque también tiene que ver con el hecho de que esté muerta de celos con lo de Rafa. Creo que me estoy enamorando de él ahora que pasa más de mí (aunque nunca es que me haya echado mucha cuenta) y quiero, necesito incluso, que me dé a entender que sigo significando algo para él porque eso de que diga mucho "te quiero" por el chat está bien, pero si después no lo demuestras, no sirve de nada.
Prometí encontrar al amor de mi vida, y si eres tú, necesito saberlo pronto. ¿Por qué?¿Por qué te dice que te quiere?¿Por qué salís tan abrazados?¿Por qué te besa?¿Por qué se me rompe el corazón al verte con alguna de ellas?¿Por qué me da la sensación de que de un día para otro te has olvidado de mí? Me dices que me quieres, me dices que estás enamorado de mí... ¿a ellas también se lo dices? Creo que sí.
O soy una puta paranoica que está enamorada de ti y no se atreve a decírtelo.
Prometí encontrar al amor de mi vida, y si eres tú, necesito saberlo pronto. ¿Por qué?¿Por qué te dice que te quiere?¿Por qué salís tan abrazados?¿Por qué te besa?¿Por qué se me rompe el corazón al verte con alguna de ellas?¿Por qué me da la sensación de que de un día para otro te has olvidado de mí? Me dices que me quieres, me dices que estás enamorado de mí... ¿a ellas también se lo dices? Creo que sí.
O soy una puta paranoica que está enamorada de ti y no se atreve a decírtelo.
viernes, 14 de octubre de 2011
Querido italiano de Tomares:
No es que seas el paradigma de la delgadez, a veces eres un borde, tienes pelos en la espalda, eres bajito y tus orejas parecen un expositorio de pendientes. Pues bien, todo, absolutamente todo... dejó de importarme hace tiempo.
Me he dado cuenta de que la apariencia no importa, lo sabía hace mucho, pero toda la gente que NO me ha gustado, siempre creí que era por el físico pero sé que no fue por eso, simplemente no estaban hechos para mí. Sin embargo ahora entras tú, que eres todo lo contrario a mí, todo de lo que jamás me enamoraría, de tus pendientes y tu idea de no hacer bachillerato, de tu grado medio, tu aspecto rapero-gótico y todos esos rollos que no me van nada. Pero sigo aquí, insultándote a tus espaldas y deseando clavarte un cuchillo cada vez que te veo sonriente mientras subes las escaleras.
Me he dado cuenta de que la apariencia no importa, lo sabía hace mucho, pero toda la gente que NO me ha gustado, siempre creí que era por el físico pero sé que no fue por eso, simplemente no estaban hechos para mí. Sin embargo ahora entras tú, que eres todo lo contrario a mí, todo de lo que jamás me enamoraría, de tus pendientes y tu idea de no hacer bachillerato, de tu grado medio, tu aspecto rapero-gótico y todos esos rollos que no me van nada. Pero sigo aquí, insultándote a tus espaldas y deseando clavarte un cuchillo cada vez que te veo sonriente mientras subes las escaleras.
lunes, 10 de octubre de 2011
Ya estoy acostumbrada
Ahí estás, feliz, ajeno a todo. Fuiste tan amable... durante dos días, después se pasó la moda, pero ya sabemos que yo voy siempre con retraso respecto a esas cosas, y al principio como no me enteré de nada, pues supongo que te hartaste de mí cuando te dirigí la palabra en el tuenti durante tres días seguidos y te decía que me estabas evitando. Era cierto, te buscaba al principio, al final y en medio, hasta tenía un plan maestro para besarte el viernes, ya que el jueves... me dio miedo, pero ya no tenía miedo, de alguna forma sabía que era lo correcto, aunque tú no pensaras lo mismo. Me dolió lo que dijiste, que era una inmadura, quería estar contigo, pero ya sé con quién debo estar. Aunque no sea el amor de mi vida, aunque a veces sea un borde, él me cae genial y sé que yo le gusto y que con él estaré bien, al menos de momento.
Lo siento, no pude evitarlo, supongo que aunque el año pasado me cegara el dolor, siempre sentí algo por ti, y que me dijeras que yo te gustaba... no lo entiendo, fuiste tú el que lo dijo, "si nos gustamos, ¿por qué no vamos a estar juntos?". En ese momento me asusté porque no sabía lo que sentía por ti, pero no me diste ni una semana para intentar encontrarme a mi misma. Me da igual lo que digas, me da igual lo que sientas, ahora mismo no podría estar más enfadada con tu puta bipolaridad.
Encima me haces parecer la mala sólo por decirte lo que sentía, por intentar que esta extraña relación pudiera ser algo más, aunque me doliera saber que en realidad sólo era puro morbo, porque en eso están basados los "rollos". Pero tú me extrañabas, tú me fascinaste, tú me convenciste, tú me dijiste lo que sentías por mí, tú montaste todo esto, al fin y al cabo es culpa tuya, aunque la que lo termine pasando mal sea yo.
Lo siento, no pude evitarlo, supongo que aunque el año pasado me cegara el dolor, siempre sentí algo por ti, y que me dijeras que yo te gustaba... no lo entiendo, fuiste tú el que lo dijo, "si nos gustamos, ¿por qué no vamos a estar juntos?". En ese momento me asusté porque no sabía lo que sentía por ti, pero no me diste ni una semana para intentar encontrarme a mi misma. Me da igual lo que digas, me da igual lo que sientas, ahora mismo no podría estar más enfadada con tu puta bipolaridad.
Encima me haces parecer la mala sólo por decirte lo que sentía, por intentar que esta extraña relación pudiera ser algo más, aunque me doliera saber que en realidad sólo era puro morbo, porque en eso están basados los "rollos". Pero tú me extrañabas, tú me fascinaste, tú me convenciste, tú me dijiste lo que sentías por mí, tú montaste todo esto, al fin y al cabo es culpa tuya, aunque la que lo termine pasando mal sea yo.
sábado, 8 de octubre de 2011
No todo es posible
Necesitaba que algo me saliera bien. Sólo quería estar a su lado, tocándole, abrazándole, pero no me dejaba hacer nada. No supo ni sabrá jamás cómo me sentí. Aquel mar de sentimientos que me golpeó al verle nunca saldrá a la luz, y yo, yo...
Siempre fuiste el único, el primero y el último, siempre serás tú, aunque no lo sepas, y te dejaré marchar, porque eso es lo que hacen las personas que quieren a otras, pensar en lo mejor para ellas, y sé que lo mejor para ti no es estar conmigo. Pero ahora mismo no puedo. Necesito seguir luchando por algo, necesito creer que todo va a cambiar, necesito pensar que volverás a quererme como yo te quiero a ti, aunque sepa que no es cierto.
Siempre fuiste el único, el primero y el último, siempre serás tú, aunque no lo sepas, y te dejaré marchar, porque eso es lo que hacen las personas que quieren a otras, pensar en lo mejor para ellas, y sé que lo mejor para ti no es estar conmigo. Pero ahora mismo no puedo. Necesito seguir luchando por algo, necesito creer que todo va a cambiar, necesito pensar que volverás a quererme como yo te quiero a ti, aunque sepa que no es cierto.
viernes, 7 de octubre de 2011
Estoy loca... por ti
No consigo mirarte y no reír. No consigo mirarte y no pensar qué habría sido de nosotros si siguieras estando loco por mí. No consigo mirarte y no saber que sigues siendo el jodido amor de mi vida. Con tus pros y tus contras, te querría igual, sería toda tuya, si al menos me dieras una oportunidad...
Sólo quiero que me quieras, que no te molesten mis payasadas, que te preocupen mis tontos enfados, que me mires igual que antes. No te pido que vuelvas a ser el de antes, no te pido ser tu mundo, simplemente significar algo para ti.
Por algún motivo extraño y estúpido llegué a pensar que, no sé, no te importaría volver a estar conmigo, te veía bien, simplemente, y yo, idiota de mí, recordé todo.
Los besos, los te quiero, las miradas, los viernes, esos momentos que nadie nos podrá quitar, que forman parte de nuestra vida y que se perdieron en la inmensidad del dolor. Volví a reírme cada vez que me mirabas, volví a sentir ese nudo en el estómago cuando yo te miraba y tú a mí no, llegué a pensar que sentías lo mismo.
"Oh" fue lo que dijiste frente a la posibilidad de besarnos, y yo notaba cómo se me rompía el corazón de nuevo, después de haberme pasado seis meses y medio reparándolo.
-El loco es el que experimenta con algo una y otra vez esperando distintos resultado.-decía Einstein. ¿Y si es eso?¿Estoy loca? Es evidente que sí pero hasta ese nivel nunca me lo había planteado. Te quise, te quise más que a nada ni a nadie en este mundo, nada me importaba más que tú, hubiera dado lo que fuera por ti, ¿por qué me da la sensación de que nunca podré quitarme esa carga de encima? Te quiero, no hay más remedio, es una cruz que llevaré de por vida, eso de haberme cargado la relación con el amor de mi vida.
Sólo quiero que me quieras, que no te molesten mis payasadas, que te preocupen mis tontos enfados, que me mires igual que antes. No te pido que vuelvas a ser el de antes, no te pido ser tu mundo, simplemente significar algo para ti.
Por algún motivo extraño y estúpido llegué a pensar que, no sé, no te importaría volver a estar conmigo, te veía bien, simplemente, y yo, idiota de mí, recordé todo.
Los besos, los te quiero, las miradas, los viernes, esos momentos que nadie nos podrá quitar, que forman parte de nuestra vida y que se perdieron en la inmensidad del dolor. Volví a reírme cada vez que me mirabas, volví a sentir ese nudo en el estómago cuando yo te miraba y tú a mí no, llegué a pensar que sentías lo mismo.
"Oh" fue lo que dijiste frente a la posibilidad de besarnos, y yo notaba cómo se me rompía el corazón de nuevo, después de haberme pasado seis meses y medio reparándolo.
-El loco es el que experimenta con algo una y otra vez esperando distintos resultado.-decía Einstein. ¿Y si es eso?¿Estoy loca? Es evidente que sí pero hasta ese nivel nunca me lo había planteado. Te quise, te quise más que a nada ni a nadie en este mundo, nada me importaba más que tú, hubiera dado lo que fuera por ti, ¿por qué me da la sensación de que nunca podré quitarme esa carga de encima? Te quiero, no hay más remedio, es una cruz que llevaré de por vida, eso de haberme cargado la relación con el amor de mi vida.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Algo es algo
Me siento algo sola. No es mucho, pero es algo, y siempre es peor que no sentirse sola, pero me siento sola. Algo sola. No demasiado. Lo suficiente como para sentirte mal contigo misma por algo que no has hecho.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Sólo es una clase más en la que pensar
Ha acabado el recreo y estoy en matemáticas. La mujer bipolar que
tenemos como profesora a veces chilla, a veces ríe, en realidad me da
igual. En realidad ahora todo me da igual; ahora, que he asimilado que
no volverás a ser mi mejor amigo. Cosa que no entiendo del todo. Decías
que sólo te juntabas conmigo por Jesús, pero sin embargo no pareció que
te distanciaras mucho cuando él se fue ni tampoco cuando dejó de
juntarse con nosotros. Entonces, ¿por qué? Esto puede que se parezca a
ese mensaje que te mandé hace ya algún tiempo, pero para mi desgracia
las cosas no han cambiado y yo sigo pensando lo mismo. Que la distancia
no importa, ni lo que sintamos el uno por el otro. Sólo... creía que
siempre estarías ahí, donde fuera, para mí. Pero ahora sois tú y él, no
tú y yo como en algún momento fuimos. Pues nada, habrá que seguir
adelante, no puedo caracterizarme por ser siempre la débil, por ser la
que ve todo o muy bien o muy mal, no puedo hacerlo. Sé que se te pasará,
sé que volveremos a ser amigos, pero no sientes ni sentirás ya la más
mínima necesidad de ser el mejor para mí. Yo, por el contrario, sí, pero
no es nada que no pueda controlar. Soy lo suficientemente fuerte como
para aguantar las borderías que Antonio dice de mí, y también soy lo
suficientemente consciente como para saber que aunque no digas nunca
nada cuando él está delante, estás de acuerdo con lo que dice, así que... sólo me queda decir una cosa, pero cómo no sé exactamente lo que es, dejémoslo en... ¿qué tal está Ana?
jueves, 15 de septiembre de 2011
Hace más de un año...
Sé que es extraño, pero cuando hablamos... como decirlo... me parece que dejo de quererle. Puede que porque él no demuestra en absoluto que me quiere, o porque sean sólo palabras, no lo sé, pero me jode mucho, que de repente te deje de gustar alguien, así por las buenas, no le tiene que sentar bien a nadie. Es que... de verdad, no sé qué hacer, es todo tan complicado, le pregunto cualquier cosa y termina lo más rápido que puede con él, no muestra ningún interés y siempre dice en algún momento que tiene piscina y que lo que hace por las tardes es bañarse y dibujar. Me quedó claro a la primera, tiene piscina, lo sé, y dibuja bien, también lo sé, no hace falta que se regodee. Y después, siempre, siempre, cuando se va me dice que me quiere, en todas las putas despedidas. Qué repetitivo, lo sé, y me gusta que me lo diga, pero es siempre lo mismo, y en serio, a mí también me gustaría decírselo, pero no puedo, soy incapaz, siento que le estaría mintiendo, porque en realidad no le quiero, sólo durante ese tiempo, después un periodo de reflexión y... nada. Es raro, pero creo que hasta que no vuelva a verle no le querré, y es aún más raro, o más bien curioso, porque cuando vi el cartelito de que estaba escribiendo, fui feliz, en un instante el mundo era perfecto, pero después termino totalmente cabreada, sin ganas de hablar a no ser que sea para mandarlo a tomar por culo. En resumen, todo él me pone de los nervios, pero tengo el defecto de querer estar con él, aunque no le quiera, o aunque no tenga ni idea de lo que sienta, seguramente si nos encontráramos solos en alguna calle por casualidad me abalanzaría sobre él, o eso sería lo que querría hacer pero en su lugar agacharía la cabeza, me pondría como un tomate y diría hola a un tono inaudible.
jueves, 8 de septiembre de 2011
La noche más triste; la vida más feliz
Se miró al espejo y vio a otra persona parecida a ella. Tenía el pelo más enmarañado de lo normal, los labios más rojos, los pómulos llenos de surcos de lágrimas y los ojos inyectados en sangre, con las pestañas amontonadas y húmedas; los párpados hinchados. Se miró a los ojos. De repente una imagen pasó delante, una escena, una milésima de segundo. En la boca de incendios a las ocho de la tarde.
-Tienes los ojos colorados- le susurró.
-Qué raro- le respondió.
Ambos rieron.
Le recordó, sonrió, perdió el equilibrio y volvió a llorar.
Había acabado. Todo había acabado. Lo había olvidado. Tiró su cepillo de dientes, volvió a escuchar canciones de Muse, dejó de escuchar las canciones de Pereza que tan poco le gustaban, empezó a meterse en su autobiografía después de casi medio año de aislamiento, volvió a sentirse persona... no una persona feliz, pero era un comienzo. Y sabía que se echaría atrás. Volvería a echarle de menos y a recordar sus besos una y otra vez, pero era algo que estaba dispuesta a asumir, porque su recuerdo ya no la hacía llorar, porque estaba dispuesta a encontrar a su paraguas amarillo, el amarillo más amarillo que se haya visto jamás en la gama de amarillos.
-Tienes los ojos colorados- le susurró.
-Qué raro- le respondió.
Ambos rieron.
Le recordó, sonrió, perdió el equilibrio y volvió a llorar.
Había acabado. Todo había acabado. Lo había olvidado. Tiró su cepillo de dientes, volvió a escuchar canciones de Muse, dejó de escuchar las canciones de Pereza que tan poco le gustaban, empezó a meterse en su autobiografía después de casi medio año de aislamiento, volvió a sentirse persona... no una persona feliz, pero era un comienzo. Y sabía que se echaría atrás. Volvería a echarle de menos y a recordar sus besos una y otra vez, pero era algo que estaba dispuesta a asumir, porque su recuerdo ya no la hacía llorar, porque estaba dispuesta a encontrar a su paraguas amarillo, el amarillo más amarillo que se haya visto jamás en la gama de amarillos.
martes, 6 de septiembre de 2011
El paraguas naranja
A veces te echo de menos. Sí, y pensar que yo pudiera sentir algo, pues sí, siento amor, siento tristeza, siento soledad, siento que mi mundo sigue viniéndose abajo sin ti. Pero no, no me rendiré, volverás a caer a mis pies, volverás a verme con los ojos con los que me mirabas hace un año y te darás cuenta de lo que perdiste, porque vale, ahora te echo muchísimo de menos y me parece que nadie podrá igualarte, que llegaste a ser el jodido amor de mi vida, mi paraguas amarillo... tonterías, si lo hubieras sido no me habrías mentido, porque la gente que se quiere no se miente, y tú me mentiste, pese a que me dijiste que no lo volverías a hacer, así que no, no fuiste mi paraguas amarillo... si acaso naranja, y cuando encuentre al verdadero, al que realmente será mejor que tú y me querrá y no me hará daño, seré feliz, y aunque parezca complicado, seré más feliz de lo que lo fui nunca contigo, porque poco a poco me di cuenta de que se te estaba pasando el amor, y el miedo es muy malo en esas situaciones, y tú lo sentiste y fuiste tan cobarde que no tuviste el valor de afrontarlo, tiraste por el camino más fácil, pero no creo que fuera el mejor, sinceramente.
Mi paraguas amarillo particular
¿Por qué demonios soy tan bipolar? Sinceramente, no lo entiendo, pero cualquier detalle hace que me cambie el estado de ánimo y es una jodida putada. Así que aquí estoy, necesitada de enamoramiento y todo ese rollo que no me va para nada. No soy romántica, no creo en el amor, ¿por qué entonces necesito tan ansiosamente algo de cariño? Quizás sí que sea mi rollo, pero aún no lo he probado con la persona adecuada...
Ja, ja, ja... ¿yo, romántica? No hay cosa más absurda que esa, lo mío son las relaciones basadas en la amistad, sin motes, sin cariño público, pero... he de admitir que me encantaría que alguien tuviera conmigo los detalles que tiene Ted con sus novias (¡un cuarteto de cuerda azul, ¿a quién se le ocurre eso?!). A menudo se me compara con Robin, por eso de que no le gusta lo romántico y eso... en realidad tienen razón, pero me gustaría ser Lilly con la personalidad de Robin y tener a mi Marshall con la personalidad de Ted. Qué asco de filosofía de la vida basada en Cómo conocí a vuestra madre.
Ja, ja, ja... ¿yo, romántica? No hay cosa más absurda que esa, lo mío son las relaciones basadas en la amistad, sin motes, sin cariño público, pero... he de admitir que me encantaría que alguien tuviera conmigo los detalles que tiene Ted con sus novias (¡un cuarteto de cuerda azul, ¿a quién se le ocurre eso?!). A menudo se me compara con Robin, por eso de que no le gusta lo romántico y eso... en realidad tienen razón, pero me gustaría ser Lilly con la personalidad de Robin y tener a mi Marshall con la personalidad de Ted. Qué asco de filosofía de la vida basada en Cómo conocí a vuestra madre.
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