viernes, 5 de julio de 2013
Agua salada
Te di un abrazo y no me lo correspondiste. Es curioso, pero aquel detalle me hizo llorar, en ese momento poco me importaba cuánto pudiera correrse el rimmel, sólo quería entenderlo, entender qué es lo que quieres de mí. ¿De verdad crees que no me lo imaginaba, que si hubiera sido cualquier otro me habría arreglado así? Sólo quería que te fijaras en mí, que me dijeras que estaba guapa, que rieras, que fueras feliz... conmigo. Está claro que eso nunca lo voy a conseguir, que no me queda más remedio que mirar, como tantas otras veces, cómo vas formando tu vida sin mí en ella. En el fondo es de lo más normal, sé que no me lo merezco, que ese beso que te he robado sería de los más importantes y ya nunca te lo podré devolver, y me siento fatal por ello. No me importa lo que digan los demás, no me importa nada, pero me arrepiento de haberlo hecho, es algo que jamás podré perdonarme.
Y sin embargo resulta que sí puedes ser igual por chat que en persona.
martes, 2 de julio de 2013
Esto
Laura dice que lo tienes muy claro. En otras ocasiones me fiaría de ella, tiene mucha más vista para estas cosas que yo, pero ella apenas te conoce, ella no sabe nada. Puede que tenga razón y que simplemente no quieras admitirlo, pero sé que no eres de esos que mienten, y si dices que no lo sabes, es que no lo sabes. Cierto es que tampoco yo sé exactamente qué siento por ti, pero no quiero que, sea lo que sea que haya entre nosotros, alguien intente arrebatárnoslo.
martes, 4 de junio de 2013
Camisetas
miércoles, 8 de mayo de 2013
Juegos
Déjate de tonterías, él no.
miércoles, 1 de mayo de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
<83
La diferencia que hay ahora es que sé que puedo pedirle cualquier cosa, y precisamente por eso no quiero hacerlo.
La diferencia es que, aunque siga sin estar del todo convencida, sé que cuando me abraza lo hace con todo su corazón y que si no me dice algo, es porque no quiere preocuparme.
La diferencia es que no me trata como si pretendiera estar siempre conmigo, no es posesivo, sabe cuando lo quiero cerca y cuando no.
La diferencia es, simplemente, que Carlos es diferente al resto del mundo.
domingo, 7 de abril de 2013
Pavor, terror, miedo, nada que no pueda ocultar
No lo entiende. No es que vaya a estar una semana sin verlo, es que no podré estar con él en una semana, nótese el matiz.
Que estoy aterrada y necesito tenerlo a mi lado para no romper a llorar otra vez, que me diga que todo va a salir bien y estaré de vuelta y lo veré el primero. Que aparecerá por arte de magia allí para hacerme feliz. Tengo miedo.
viernes, 29 de marzo de 2013
Celos
martes, 26 de marzo de 2013
+¿Cómo quieres que lo sepa?¿Cómo pretendes que sea consciente de ello cuando hace menos de tres meses no sentías absolutamente nada por mí? Lo siento, pero no sé qué siento. Por supuesto, algo sí siento, pero no es algo que haya sentido anteriormente. Me gusta estar contigo, muchísimo, pero, como decían en Pulp Fiction, "encuentras a alguien especial cuando puedes pasarte un minuto sin hablar y no es incómodo". Pues me resulta incómodo quedarme sin tema de conversación contigo. Dame algo de tiempo para que te diga que es real.
martes, 19 de marzo de 2013
16/12/12 curioso, pero se hizo realidad
Jamás podrás ser mío. En fin, es inevitable, yo sólo quería estar contigo, amarte, quererte, tener una vida juntos, aunque fuera por poco tiempo. Ahora sé que eso nunca ocurrirá. En realidad lo sabía desde hace ya cierto tiempo, desde que me empezaste a gustar, porque yo nunca iba a gustarte, lo vi en tus ojos, sólo era una amiga más. No te culpo, pero también me gustaría que lo intentaras, eso de quererme, quizás no soy tan mala como parezco. No te culpo, pero a lo mejor soy lo que necesitas, una persona a la que querer y ser correspondido. No te culpo, pero te aseguro que hago muy buenos regalos de aniversarios, que sé querer, quererte. No te culpo, pero quizás podríamos hacernos bien el uno al otro.
Tan sólo quiero que en vez de morderme la cabeza me muerdas los labios, y que todas esas frases cargadas de cariño tengan algo de verdad cuando me las digas. Tan sólo quiero que me quieras.
domingo, 24 de febrero de 2013
Sueños son
Discutimos por alguna razón estúpida... no, no discutimos, simplemente me enfadé y me fui a perderme, intentando escabullirme de ti. Me perseguías por todo el edificio, me metí en una parte en la que había ropa y me cambié para que no me reconocieras, algo bastante estúpido porque sabías donde estaba. Me pedías perdón una y mil veces, pero soy muy cabezota, ni se me pasaba por la cabeza perdonarte por lo que fuera que hubieras hecho. De repente te perdí, ya no sabía donde estabas ni donde estaba yo cuando escuché una voz por los altavoces repartidos por todo el edificio: tu voz. Me pedías perdón, me decías que me querías, pero yo no quería escucharte, así que di la vuelta y volví a perderme. Me topé con unos cuantos chavales que jugaban a las cartas Magic en un sitio que parecía una zona de descanso. Empecé a hablar con ellos, nos hicimos amigos, eran de lo más simpático. Uno de ellos llevaba gafas. Llegaste, parecía que lo había olvidado todo, te di un beso, y ahí me desperté a causa de la lluvia.
Aún no
Verte allí fue la prueba más fehaciente de lo que siento por ti. Pero aún no soy capaz de admitirlo, dame algo de tiempo.
domingo, 17 de febrero de 2013
El chico perfecto (only for me)
Que le guste leer.
Delgado.
Antiguo en la forma de vestir.
Que sepa querer.
Despistado.
Detallista.
Friki.
Encantador.
Empalagoso cuando yo quiera que lo sea.
Inteligente, pero con peores notas que yo.
Entusiasta.
Que le encante la naturaleza.
Que venga conmigo de compras.
Que me proteja pero sepa que no necesito protección.
Que no le tenga miedo a llorar cuando lo necesite.
Rockero.
Republicano.
Ateo.
Que le guste Londres.
Que no me odie cuando tenga la regla.
Fiel.
No demasiado celoso pero tampoco dejado.
Buen amante.
Innovador.
Que me quiera.
Que exista.
sábado, 16 de febrero de 2013
Sé que no soy suficiente, que te mereces algo mejor, que en esta historia la mala soy yo. Y es normal, tú ya estás poniendo demasiado de tu parte, sólo por sentir algo por mí, que ni lo merezco ni soy capaz de controlarlo. Tengo miedo, pero esta vez ni siquiera sé a qué, porque siento que no vamos a ninguna parte y luego que podríamos llegar a ser la pareja más feliz del mundo. Tengo miedo a perderte y a cambiar, más de lo que ya he cambiado, tengo miedo a sufrir, tengo miedo a las represalias, tengo miedo por y de ti.
La lista de la compra
-Un pack de cincuenta palitos fluorescentes.
-Una botellita de Martini rellena de una mezcla azul similar a una lámpara de lava.
-Una rosa.
-Una carta.
-Un bote de gel y otro de crema hidratante.
-Un collar con dos conchas de nácar.
Si es que soy imbécil, las comparaciones son odiosas, y yo no quiero hacerlas. No debería hacerlas, porque no tengo de qué quejarme. Ya aprendí a no cambiar a los demás, a querer sus desventajas igual que sus virtudes, a que no me importaran las cosas malas, porque siempre hay más buenas. Pero, aún así, ¿qué hay de mí?¿Hay más cosas buenas que malas, soy lo suficientemente buena para los demás?
Sinceramente, lo dudo mucho. Sólo hay una persona en este mundo que es capaz de querer hasta la desventaja más grande que tengo, y sin embargo estoy aquí haciendo el gilipollas escribiendo para no llorar porque no he recibido un puto regalo por San Valentín. ¿Tan importante es? ¡Pues claro que no, me cago en dios!, no lo es en absoluto, y en realidad no importa, no es más que un berrinche, pero soy materialista, aunque intente evitarlo lo soy, no llego al punto de Laura J. en el que si no le regala algo Manu por un aniversario no le habla, pero soy materialista, y como no quiero hacer daño a nadie, me callo y después me desfogo escribiendo, porque es la única salida que me queda aparte de pegarle a una pared, lo cual no compensa.
Ah, bueno, también está ese otro tema, pero es tan complicado que no creo que fuera capaz de escribirlo, así que me lo quedo para mí hasta que sepa qué demonios siento.